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viernes, 19 de enero de 2018

Un año sin escribir en el blog

y eso.... ¿por qué?

Si yo me lo pasaba bien recordando lugares visitados, o buscando fotografías para subir al blog, o preparando algún montaje de video de ese lugar secreto... Entonces?

¡Y no será porque no hemos viajado! 

Bueno, fuese por lo que fuese, espero que el bloqueo haya pasado, por lo menos un poquito.

Tengo muchas cosas que me gustaría volver a recordar. Los últimos viajes, apenas los he repensado, casi no los he rescatado del cajón de los recuerdos.

En realidad el 2017 fue un año prolífico en viajes. Comenzamos casi el año en Budapest, y le siguió de nuevo a Asia en verano, con el mismo formato de otros veranos, tocando una islita de Tailandia, algún rincón nuevo de Bangkok y conociendo sin prisas un país nuevo, Myanmar.

Como colofón,  puente de la Constitución al País Vasco  y navidades en Lisboa.

Un año viajero del que sin embargo, estaba deseando abandonar.

El año nuevo ha empezado un poco supongo como todo el mundo, nuevos proyectos, nuevas ilusiones, nuevas promesas. De momento lo que llevamos me está gustando.

Me van los años pares y, espero poder decir cuando acabe, que ha sido un buen año.


Cosas que dejé de hacer en 2017:

- Dejé de bucear.
- Dejé de correr.
- Dejé de montar en bici.
- Dejé de subir a la montaña.
- Dejé de echarme una caña con mi padre los Sábados. (Me las echo sólo y demasiado a menudo).
- Dejé de hacer chistes por todo. Ahora solamente los hago para joder.
- Dejé de salir a escalar, aunque ya venía dejándolo hace tiempo.
- Dejé de cuidarme....

Cosas que voy a dejar este 2018:

Voy a dejar de lamentarme de las cosas que dejé y VOY A VOLVER A DISFRUTAR DE LA VIDA TAN BUENA QUE TENGO Y QUE A VECES NO SÉ VALORAR.


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