Por fin el Domingo encontramos una breve ventana de buen tiempo para poder disfrutar de una agradable jornada en la montaña. Este invierno ha sido terrible para salir al monte, no por el frío, que de otra manera no es como los inviernos de antes, sino más bien por culpa del viento, un viento fuerte, frío y racheado que nos ha ido acompañando durante la inmensa mayor parte del invierno y que parece no querer abandonarnos en estos primeros días de primavera.