Lo prometido es deuda y no hay mayor reto ni promesa que la que se hace uno a si mismo. Entrado en la cuarentena hace tan sólo unos días me decidí por fin a subir a Sierra Nevada para hollar la más elevada de las cumbres de la Península Ibérica.
Quizás no fuese éste sino un burdo intento de aferrarme a la juventud que poco a poco parece querer alejarse y dar paso a eso que suena tan mal de "mediana edad".
Quizás no fuese éste sino un burdo intento de aferrarme a la juventud que poco a poco parece querer alejarse y dar paso a eso que suena tan mal de "mediana edad".
Así pues, con una ventana de tiempo increíble que prometía durar todo el fin de semana, salimos mi fiel escudero y yo en busca de tan ansiada gloria.... Es coña eh?, no va a ser todo el post así de patatero...
